
Todos conocemos las múltiples propiedades que aporta el agua desde siempre. Ya en la época de los romanos las termas eran lugares divinos donde curarse de determinadas enfermedades y aliviar el cuerpo y la mente. La Garriga, localidad a tan sólo 25 min. de Barcelona, es conocida desde hace más de mil años por las propiedades de sus aguas termales.
Y es en este paraje donde se halla el conocido balneario Blancafort. Es un lugar referente ya en toda Europa que cuenta con modernos espacios, acompañados de las instalaciones más novedosas y de los servicios propios de un hotel de lujo.
Hay infinidad de servicios y tratamientos a través del agua. Pero queremos detenernos en el circuito termal Natatorium, que fomenta la filosofía de atención personalizada en una gran zona termal. En este circuito podemos empezar con la piscina (con chorros, jacuzzis, camas de agua…), en la que caben unas 25 personas y engloba varios servicios dentro de la misma.
Seguimos nuestra intenso recorrido con dos de los jacuzzis que allí encontramos, que permiten masajes y un tratamiento intenso de hidromasaje. Posteriormente, en el balneario se recomienda relajarse en las camas de agua donde los usuarios se dejan llevar y flotar en las aguas mineromedicinales.
El mismo circuito incluye una zona donde poder tomar algo refrescante tranquilamente y hacer una parada en el camino. Para finalizar, nos encontramos con un espacio exclusivo y mágico con varias camas de agua en la que dejarse llevar por las microburbujas que desprende el agua.
Este recorrido puede hacerse completo o fraccionado, y con el tiempo que uno crea necesario, dependiendo de la edad y de las circunstancias físicas y mentales de cada usuario. Siempre ha de estar uno asesorado por el personal del balneario que marcará los ritmos y los que a cada uno le vaya mejor.




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